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Ethereum y contratos inteligentes

Ethereum y contratos inteligentes

Si Bitcoin es “oro”, Ethereum es petróleo.

Así algunas han tratado de comparar a las dos criptomonedas más importantes en la actualidad. La primera es un medio de pago descentralizado, pero la segunda permite la descentralización de aplicaciones.

Por esto no es casualidad que el Ether (ETH), la criptomoneda de Ethereum, se posicione como la cripto con mayor capitalización después de Bitcoin.

Con esto nos referimos a que es la segunda si calculamos el número de sus unidades disponibles en el mercado y lo multiplicamos por el precio actual de la criptomoneda.

Ethereum llevó un paso más adelante la revolución que empezó Bitcoin, al permitir descentralizar cualquier programa que conocemos gracias a la ejecución de sus contratos inteligentes.

Pero, ¿cómo surgió la segunda blockchain y criptomoneda más importante? Te lo explicamos en detalle…

Origen de Ethereum

Lo primero que debes saber es que Ethereum es algo más que una red monetaria. Así lo describió el Whitepaper que publicó en 2013 su fundador, Vitalik Buterin, un escritor y programador canadiense de origen ruso.

En este documento queda claro que el objetivo de Ether no es ser dinero, como Bitcoin. Su propósito es funcionar como un gran ordenador mundial.

Y así empezó a funcionar cuando nació formalmente el 30 de julio de 2015 con su “bloque génesis”, el nombre que recibe la primera serie de transacciones de una criptomoneda.

Cómo funciona Ethereum

Ethereum introdujo un concepto desconocido hasta esa fecha: Los Smart contracts o “Contratos inteligentes” en español.

Esto se trata de códigos que ejecutan una acción cuando se cumplen ciertas condiciones.

Un smart contract es como un contrato de papel entre personas, solo que no necesita de un intermediario para ejecutarse. Todo se hace gracias a lo que establece el código y al trabajo de los miles de computadores que forman la red de Ethereum.

Por eso es que decimos que Ethereum funciona como un ordenador mundial, gigante, sin dueño ni punto central de control, que ejecuta esos contratos.

Al igual que Bitcoin, Ethereum utiliza un gran libro contable y público que está guardado en bloques informativos que se distribuyen en una red universal de computadores.

Sin embargo, en los bloques de Ethereum no solo se pueden agregar transacciones de envío de su propia moneda (Ether).

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Contratos inteligentes

Ethereum también agrega un espacio en sus bloques para colocar instrucciones abiertas en forma de códigos, que quedan disponibles para ejecutarse cuando quien tenga la autorización para hacerlo lo haga y pague por ello.

Este código con instrucciones pendientes para su ejecución es lo que se conoce como contrato inteligente y está guardado de forma inmutable en blockchain, lo cual permite que ninguna de las partes pueda cambiar o modificar el contrato cuando quiera.

La función de ser un gran ordenador descentralizado y distribuido por el mundo ha permitido que sobre Ethereum se construyan aplicaciones como las que usas a diario en tu celular.

Las Dapps

Aparte de los contratos inteligentes, Ethereum permitió la creación de las primeras aplicaciones descentralizadas o Dapps (por sus siglas en inglés). Se trata de softwares ejecutables automáticamente que no están almacenados en un solo servidor.

Por ejemplo, si te fijas en WhatsApp, esta es una aplicación que usas para enviar información. Pero todos los datos que envías por ahí son almacenados en los servidores centrales de Facebook, la compañía dueña de esta aplicación.

Las aplicaciones creadas sobre Ethereum no están controladas por ninguna institución o autoridad. Su funcionamiento depende de los miles de computadores que integran la red y custodian los datos esenciales.

Con Ethereum no solo puedes crear aplicaciones descentralizadas, sino asignarle un propio token a esa aplicación y determinar el uso que le darás dentro de tu comunidad.

Por eso miles de proyectos de nuevas criptomonedas se han construido sobre la blockchain de Ethereum y se identifican como ERC-20, el estándar técnico que usan los desarrolladores para poder crear sus propios tokens sobre esta red.

¿Y cómo se ejecutan estos contratos para que funcionen los tokens? Bueno, ahí es cuando entran los integrantes de la red a hacer su trabajo.